El BSE Sensex de India cerró con una caída de alrededor del 1,1% en 76.034 puntos el jueves, su nivel de cierre más débil desde abril de 2025 y su segunda sesión consecutiva de descensos. El sentimiento se vio afectado por la subida de los precios del crudo en medio del conflicto en curso en Oriente Medio, las persistentes salidas de capital extranjero de cartera y la renovada preocupación por el comercio global. El miércoles, la administración estadounidense anunció una nueva investigación sobre presuntas prácticas comerciales desleales que involucran a 16 países, entre ellos India, reavivando los temores sobre posibles aumentos de aranceles.
Las acciones del sector automotor encabezaron el amplio retroceso sectorial: Mahindra & Mahindra se desplomó un 4,2% y Maruti retrocedió un 3,6%, ya que los inversores se inquietaron por el impacto de los precios más altos del crudo y las posibles interrupciones en las cadenas globales de suministro. El referente de bienes de capital Larsen & Toubro cedió más de un 3%. Los pesos pesados del sector financiero y los bancos privados también se vieron sometidos a presión, con pérdidas cercanas al 1% y al 1,6%, respectivamente.
En contraste, las acciones del sector eléctrico rompieron la tendencia bajista. NTPC ganó un 2,8% y Power Grid avanzó un 1,6%, respaldadas por las expectativas de un repunte excepcionalmente fuerte en la demanda de electricidad durante los meses de verano.