El People’s Bank of China (PBoC) mantuvo sin cambios sus principales tipos de referencia para préstamos en mínimos históricos por décimo mes consecutivo en marzo de 2026, en línea con las expectativas del mercado y poniendo de relieve una preferencia por la estabilidad frente a una relajación monetaria agresiva. La loan prime rate (LPR) a un año se mantuvo en el 3,0%, mientras que la LPR a cinco años, el principal referente para la fijación de precios de las hipotecas, se mantuvo en el 3,5%.
Beijing ha fijado para 2026 un objetivo de crecimiento del PIB del 4,5%–5%, el más bajo desde 1991 y por debajo de la meta tradicional de “en torno al 5%”. Aun así, los datos de comienzos de año apuntan a un inicio sólido: en los dos primeros meses, tanto la producción industrial como las ventas minoristas superaron las previsiones, y la inversión en activos fijos aumentó un 1,8%, desafiando las expectativas de una caída.
No obstante, persisten importantes vientos en contra. En el plano externo, la débil demanda global, las fricciones comerciales en curso y la fortaleza del dólar estadounidense corren el riesgo de endurecer las condiciones financieras y ejercer presión bajista sobre el yuan. En el ámbito interno, la tensión persistente en el sector inmobiliario, la frágil confianza de empresas y consumidores, y los planes de contratación conservadores están lastrando el consumo. En este contexto, los responsables de la política económica parecen inclinados a apoyarse en medidas más focalizadas en lugar de recurrir a recortes generalizados de los tipos de interés.