El índice dólar se mantuvo cerca de 99 el viernes después de caer más de un 1% en la sesión anterior, ya que las señales cada vez más agresivas de otros grandes bancos centrales impulsaron sus monedas a expensas del billete verde. El European Central Bank, el Bank of Japan y el Bank of England mantuvieron sin cambios sus tasas de referencia el jueves, pero señalaron una inclinación hacia una política monetaria más restrictiva en respuesta a las persistentes presiones inflacionarias, especialmente por la subida de los precios del petróleo.
Se espera ampliamente que el BOJ reanude pronto la normalización de su política, mientras que ahora los mercados anticipan subidas de tasas tanto por parte del ECB como del BOE más adelante este año. En otros lugares, el Reserve Bank of Australia aumentó su tasa de efectivo por segunda reunión consecutiva el martes, y ahora se espera que el Reserve Bank of New Zealand endurezca su política antes de lo que se pensaba previamente.
La Federal Reserve también mantuvo sin cambios las tasas el miércoles, y su presidente, Jerome Powell, subrayó que los responsables de política deben ver un avance más claro en la reducción de la inflación antes de considerar un regreso a los recortes de tasas. El índice dólar va camino de registrar una pérdida semanal de alrededor del 1,2%.