El yuan extraterritorial se debilitó hasta 6,89 por dólar el viernes, borrando las ganancias de la sesión anterior, ya que la fortaleza del dólar estadounidense ejerció presión sobre la moneda. El billete verde avanzó después de que los principales bancos centrales advirtieran que el conflicto en curso en Oriente Medio podría impulsar la inflación, lo que llevó a los operadores a reducir sus expectativas de un recorte de tipos de interés por parte de la Reserva Federal este año.
En China, el banco central mantuvo sin cambios sus principales tipos de interés de referencia para los préstamos por décimo mes consecutivo en marzo de 2026, dejando la tasa preferencial de préstamos a un año en el 3% y la tasa a cinco años en el 3,5%. Este enfoque prudente refleja una mayor incertidumbre, incluida la fuerte alza de los precios del petróleo impulsada por las tensiones en Oriente Medio. Al mismo tiempo, el objetivo de crecimiento más bajo de Pekín para 2026, del 4,5%–5%, ha aliviado la presión para aplicar estímulos monetarios adicionales.
Los analistas señalaron que unos precios del petróleo más altos podrían ayudar a sacar a China de su prolongado episodio de deflación. No obstante, advirtieron que, en ausencia de una demanda más sólida o de avances en la reducción del exceso de capacidad industrial, es posible que los fabricantes simplemente se enfrenten a mayores costes de insumos en lugar de una mejora en su poder de fijación de precios. Pese al retroceso del viernes, el yuan sigue encaminado a registrar ganancias semanales.