El rendimiento del OAT francés a 10 años retrocedió al 3,62% el viernes, manteniéndose apenas por debajo del máximo de 14 años del 3,71% alcanzado el día anterior. Este repliegue se produjo después de la advertencia del Banco Central Europeo sobre las presiones inflacionarias persistentes, intensificadas por el fuerte aumento de los precios de la energía vinculado al conflicto con Irán, lo que ha reforzado las expectativas de inminentes subidas de los tipos de interés.
Aunque el BCE mantuvo sin cambios los tipos de interés oficiales en su reunión del jueves, adoptó un tono más agresivo, elevando sus previsiones de inflación y recortando las de crecimiento. Los principales bancos ahora prevén una subida de tipos ya en abril, mientras que los mercados descuentan plenamente un aumento para junio y asignan una probabilidad del 60% a un movimiento en mayo. El responsable de política monetaria del BCE Joachim Nagel señaló que una subida de tipos podría producirse tan pronto como el mes que viene si las presiones inflacionarias se intensifican aún más, mientras que François Villeroy de Galhau subrayó la disposición del banco a actuar con decisión siempre que sea necesario.