Los futuros de la soja subieron ligeramente hasta alrededor de 11,70 USD por bushel, registrando un modesto repunte tras una fuerte caída del 5,7 % el 16 de marzo. No obstante, los precios siguen bajo presión en medio de la persistente incertidumbre en torno a los flujos del comercio mundial. El USDA prevé que China, el mayor importador de soja del mundo, comprará alrededor de 108 millones de toneladas métricas en 2026, ligeramente por encima del nivel del año pasado, respaldado por una demanda estable de su industria de piensos.
Los recientes envíos de soja estadounidense a China han repuntado tras una tregua comercial, con unas importaciones en febrero que aumentaron hasta 1,45 millones de toneladas, el nivel más alto desde junio. Sin embargo, el impulso inicial de las compras se ha ido perdiendo y el aplazamiento de la reunión prevista entre los presidentes Trump y Xi ha oscurecido aún más las perspectivas de la demanda futura.
Los futuros de la soja se encaminan a un descenso semanal de alrededor del 4,5 %, poniendo fin a un rally de seis semanas. Al mismo tiempo, Brasil sigue dominando las importaciones de soja de China, con envíos en los primeros meses de 2026 que se han disparado más de un 80 % interanual.