El rendimiento del bono del gobierno de Brasil a 10 años cayó por debajo del 14,1% después de que el Tesoro Nacional puso en marcha operaciones de liquidez récord para contener una fuerte ola de ventas desencadenada por los shocks energéticos en Medio Oriente. Los rendimientos habían superado previamente el 14,3% tras un recorte de 25 puntos básicos en la tasa Selic, hasta 14,75% el 18 de marzo, pero la curva doméstica se estabilizó posteriormente cuando las autoridades llevaron a cabo recompras por R$49,1 mil millones, creando una ventana de salida para los inversionistas.
Esta intervención táctica coincidió con una moderación de los precios de la energía, a medida que los mercados reaccionaban a las señales diplomáticas sobre una posible reapertura del Estrecho de Ormuz. Aun así, el sentimiento sigue siendo frágil, con los inversionistas cautelosos ante el adelgazamiento del colchón de liquidez y la decisión del Copom de retirar el forward guidance en medio de la persistente incertidumbre inflacionaria. Los participantes del mercado están sopesando ahora el alivio de corto plazo proporcionado por el Tesoro frente a las crecientes presiones fiscales de largo plazo, incluidas enmiendas parlamentarias obligatorias por R$61 mil millones.