El rendimiento del bono soberano australiano a 10 años cayó por debajo del 4,95% el miércoles, retrocediendo desde máximos de varias décadas, ya que los precios del petróleo descendieron ante las esperanzas de un alto el fuego en Oriente Medio, mientras que los datos de inflación interna hicieron poco por cambiar las expectativas sobre las tasas de interés.
Los datos de febrero mostraron que los precios al consumidor se mantuvieron estables en el mes, lo que redujo la tasa de inflación anual al 3,7% desde el 3,8% registrado en enero. La inflación subyacente también resultó ligeramente más débil de lo previsto, situándose en el 3,3%, pero se mantuvo por encima del rango objetivo del 2%–3% establecido por el Reserve Bank of Australia.
Los mercados monetarios ahora reflejan aproximadamente un 50% de probabilidad de que el RBA eleve su tasa de efectivo del 4,1% en su reunión del 5 de mayo, con las tasas potencialmente aumentando hasta alrededor del 4,75% para finales de año.
Al mismo tiempo, los precios del petróleo cayeron tras los informes de que United States estaba intensificando los esfuerzos diplomáticos para poner fin al conflicto con Irán, lo que incluye una propuesta de alto el fuego de un mes y un plan de 15 puntos destinado a resolver la guerra. No obstante, la cautela de los inversores se mantuvo elevada después de que Teherán negara estar participando en conversaciones con Washington.