El índice de precios de producción (PPI) de salida en el Reino Unido volvió a terreno negativo en febrero de 2026, al registrar una caída del 0,5 % en términos mensuales. Este dato supone un deterioro frente a enero de 2026, cuando la variación mensual se había mantenido estable en el 0,0 %, según la actualización publicada el 25 de marzo de 2026.
En comparación mes a mes, la lectura actual refleja que los precios que cobran los productores británicos por sus bienes a la salida de fábrica descendieron respecto a enero, mientras que en enero no se había observado variación respecto a diciembre. Este giro a la baja en febrero indica una presión desinflacionaria adicional en la puerta de fábrica, que podría trasladarse, con cierto desfase, al resto de la cadena de precios de la economía británica.