El dólar neozelandés retrocedió a 0,571 dólares, poniendo fin a una racha alcista de dos días, a medida que se desvanecían las esperanzas de una rápida resolución del conflicto en Oriente Medio. En un discurso en horario de máxima audiencia, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció poca claridad sobre cómo o cuándo podría resolverse la guerra —que había afirmado que terminaría pronto—, al tiempo que advirtió que las fuerzas estadounidenses podrían continuar sus operaciones en Irán durante las próximas dos o tres semanas. Las tensiones persistentes han desestabilizado los mercados globales, aumentando los temores de un renovado repunte inflacionario y de una desaceleración del crecimiento económico.
El Reserve Bank of New Zealand advirtió recientemente de que el aumento de los precios del petróleo, impulsado por el conflicto, podría presionar al alza la inflación y limitar el gasto de los hogares. La gobernadora Anna Breman señaló que el banco central, en gran medida, pasaría por alto los repuntes inflacionarios de corto plazo, pero indicó que un aumento sostenido de la inflación vinculada a la energía podría justificar futuras subidas de los tipos de interés. Se da ampliamente por hecho que el RBNZ mantendrá sin cambios las tasas en su reunión de la próxima semana, mientras que la probabilidad implícita de un aumento de tipos en mayo ha caído bruscamente al 25%, desde el 60% registrado una semana antes.