Los futuros de aluminio en el Reino Unido retrocedieron hacia los $3,500 por tonelada, pero se mantuvieron cerca de su nivel más alto en más de cuatro años, mientras los mercados se preparaban para una presión de oferta aún mayor después de que el presidente Trump no diera un calendario claro para el fin de la guerra con Irán. Trump afirmó que Estados Unidos está “cerca de completar” sus objetivos estratégicos en Irán, pero advirtió sobre una severa acción militar contra el país durante las próximas dos a tres semanas.
Sumándose a las preocupaciones sobre la oferta, Emirates Global Aluminium, el mayor productor de la región, suspendió las operaciones en su fundición de Al Taweelah después de que fuera alcanzada por misiles iraníes. El conflicto ha impulsado los precios del aluminio más de un 10% en marzo, lo que supone el mayor aumento mensual en casi dos años.
El Golfo es un proveedor clave de aluminio primario, y casi toda su producción se destina a la exportación, pero los envíos se han visto restringidos por el cierre del Estrecho de Ormuz. La tensión en el mercado físico también empieza a hacerse evidente, ya que los inventarios en almacenes de la LME cayeron a 418,675 toneladas al 27 de marzo, su nivel más bajo desde julio de 2025.