El dólar australiano se mantuvo prácticamente sin cambios en torno a 0,691 dólares el viernes en unas operaciones reducidas por las fiestas, pero seguía encaminado a cerrar la semana con una ganancia modesta, en medio de las expectativas de una desescalada en Oriente Medio y de una reapertura parcial del Estrecho de Ormuz. Informes señalaron que Irán y Omán están elaborando un protocolo para supervisar el tráfico de petroleros a través de este estratégico cuello de botella para el transporte de crudo, que ha permanecido prácticamente cerrado desde el inicio del conflicto. Según el plan propuesto, el tránsito quedaría bajo supervisión conjunta y los barcos podrían estar obligados a pagar peajes a Teherán.
No obstante, el sentimiento siguió siendo cauto, ya que los precios del petróleo se mantuvieron elevados después de que el presidente Trump se comprometiera a intensificar el conflicto en las próximas semanas. Economistas advirtieron que un mayor coste de la energía probablemente impulse la inflación al alza, lo que ha llevado a revisar a la baja las previsiones de crecimiento y a aumentar las expectativas de nuevas subidas de los tipos de interés a medida que crecen los riesgos de estanflación. Los mercados de futuros están descontando actualmente una probabilidad de alrededor del 70% de un incremento de 25 puntos básicos en la tasa de efectivo del Reserve Bank hasta el 4,1% en mayo, y se prevé que los tipos alcancen un máximo cercano al 4,6% en septiembre.