El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años subió hasta alrededor del 4,35% el lunes, mientras los inversores reaccionaban a la última escalada en el conflicto con Irán. El presidente Donald Trump fijó un nuevo plazo para Teherán e intensificó las amenazas contra las plantas de energía de Irán y otras infraestructuras civiles en caso de que el estrecho de Ormuz permanezca cerrado. Irán rechazó las exigencias, continuó los ataques contra activos energéticos en todo Oriente Medio y mantuvo efectivamente bloqueada la principal ruta marítima.
El conflicto prolongado ha impulsado al alza los precios de la energía, aumentando las preocupaciones sobre la inflación y reforzando las expectativas de que la Reserva Federal podría poner fin a su ciclo de recortes de tipos o incluso subir las tasas de interés a finales de este año. Los datos publicados durante el feriado del viernes mostraron que la economía estadounidense añadió 178K empleos en marzo, casi tres veces los 60K previstos, mientras que la tasa de desempleo descendió al 4,3% desde el 4,4%. Ahora los inversores esperan las últimas actas del FOMC para obtener una orientación más clara sobre las perspectivas de la política del banco central.