El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se mantuvo casi sin cambios en torno al 4,3% el viernes, permaneciendo cerca de un mínimo de tres semanas, mientras los inversores seguían de cerca los acontecimientos en Oriente Medio y asimilaban los últimos datos del IPC de Estados Unidos. Delegaciones de Estados Unidos e Irán tienen previsto reunirse en Pakistán el sábado, mientras que Israel ha aceptado mantener conversaciones con el gobierno del Líbano, lo que aumenta las esperanzas de una desescalada en la región.
El impacto económico del conflicto con Irán ya es visible en las cifras de inflación de Estados Unidos. Los precios al consumidor aumentaron un 0,9% en marzo, el mayor incremento mensual desde junio de 2022, elevando la tasa interanual de inflación al 3,3%, su nivel más alto desde mayo de 2024 y en línea con las expectativas del mercado. En cambio, el IPC subyacente repuntó solo ligeramente, hasta el 2,6% desde el 2,5%, lo que indica que el efecto completo del shock petrolero aún no se ha transmitido plenamente a las presiones subyacentes sobre los precios.
En los mercados de tipos de interés, los inversores actualmente asignan pocas probabilidades a un recorte adicional de tipos por parte de la Federal Reserve en 2026, mientras que muchos economistas siguen previendo uno o más recortes más adelante en el año.