Los futuros de níquel subieron por encima de los 19.200 dólares, alcanzando su nivel más alto en casi dos años, ya que las interrupciones de suministro y la menor disponibilidad de materias primas mantuvieron el impulso alcista en el mercado. Los precios se vieron respaldados por las reducciones de las cuotas de minería en Indonesia, que han limitado la oferta de mineral y aumentado la preocupación por la disponibilidad de materia prima para los transformadores de etapas posteriores.
Una presión adicional al alza provino de la escasez de azufre vinculada a las interrupciones en el estrecho de Ormuz, lo que ha incrementado los costos de procesamiento de los intermedios de níquel y ha endurecido las condiciones de oferta más allá de la fase de extracción. El sentimiento del mercado se vio reforzado además por subidas generalizadas en los metales básicos, con el níquel de la SHFE y contratos relacionados avanzando en un contexto de debilitamiento del dólar y una mayor disposición al riesgo.
Los productores indonesios de acero inoxidable suspendieron sus ofertas antes de las alzas de precios esperadas, lo que señala la transferencia de los mayores costos de los insumos. De cara al futuro, las expectativas de que continúe la disciplina de la oferta en Indonesia refuerzan la visión de que las condiciones ajustadas del mercado probablemente se mantendrán en el corto plazo.