El Indicador de Clima del Consumidor GfK de Alemania cayó a -33,3 de cara a mayo de 2026, desde un ligeramente revisado -28,1 en abril, marcando su nivel más débil desde febrero de 2023. Este descenso pone de relieve la creciente presión sobre los hogares, ya que el aumento de los costos de la energía impulsa al alza la inflación, con la expectativa de que los precios sigan subiendo si persiste el conflicto que involucra a Irán.
Las expectativas de ingresos cayeron con fuerza hasta -24,4 (desde -6,3 en abril), mientras que las expectativas económicas se deterioraron hasta -13,7 (desde -6,9), acercándose a niveles no vistos desde el inicio de la guerra en Ucrania en 2022. Los consumidores están cada vez más preocupados de que la frágil recuperación económica de Alemania pueda sufrir un importante revés si el conflicto continúa y las respuestas de política económica no logran ganar tracción.
Al mismo tiempo, la disposición a comprar cayó a un mínimo de dos años de -14,4 (desde -10,9), lo que pone de manifiesto la debilidad del consumo. Aunque la propensión al ahorro descendió ligeramente a 16,1 (desde 18,5), se mantuvo relativamente alta, lo que indica una cautela persistente entre los consumidores.