El euro volvió a situarse por encima de 1,17 dólares, recuperándose desde los mínimos de dos semanas alcanzados la semana pasada, mientras los inversores se preparan para una agenda cargada de datos económicos y decisiones sobre tipos de interés a nivel global. Entre las publicaciones más destacadas figuran las cifras de inflación y de PIB de la Eurozona. Se prevé que la inflación en el bloque aumente hasta el 2,9% en abril, su nivel más alto desde diciembre de 2023, impulsada en gran medida por el encarecimiento de la energía vinculado al conflicto en Oriente Medio.
En este contexto, se da por hecho de forma generalizada que el Banco Central Europeo mantendrá sin cambios los tipos de interés en su reunión del jueves, optando por una postura de espera y observación ante unas condiciones macroeconómicas y geopolíticas cambiantes. La cotización en los mercados sigue apuntando a dos subidas de tipos de un cuarto de punto en 2026, con la posibilidad de una tercera antes de que finalice el año.
En el frente geopolítico, algunos informes señalan que Irán ha presentado una nueva propuesta a Estados Unidos con el objetivo de reabrir el estrecho de Ormuz. Esto se produce después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara durante el fin de semana que había cancelado un viaje previsto de enviados estadounidenses a Pakistán para mantener conversaciones con Irán.