Las bolsas europeas prolongaron el lunes su racha bajista por sexta sesión consecutiva, presionadas además por los elevados precios de la energía y su impacto en el entorno macroeconómico general para las grandes empresas. El STOXX 50 de la Eurozona cayó un 0,4% hasta 5.861 puntos, mientras que el índice paneuropeo STOXX 600 retrocedió un 0,3% hasta 609 puntos.
Según informaron varios medios, Irán ha presentado una nueva propuesta a Estados Unidos destinada a reabrir el estrecho de Ormuz y poner fin al conflicto, aplazando las negociaciones nucleares a una fase posterior. No obstante, el tráfico a través de este estratégico cuello de botella seguía suspendido, manteniendo los precios de la energía en niveles elevados.
Se espera que estas presiones inflacionistas refuercen el sesgo agresivo del BCE en su reunión de esta semana, aunque los responsables de la política monetaria mantendrán los tipos sin cambios, con varios operadores de tipos que siguen descontando una subida antes de que termine el trimestre.
Los valores tecnológicos se comportaron peor que el mercado, con ASML cediendo un 3% y Prosus un 2%. Siemens Energy también retrocedió un 5,5%, recortando parte del fuerte repunte de la semana pasada.