El rand sudafricano cayó hacia 16,6 por USD, manteniéndose cerca de su nivel más débil desde el 7 de abril, ya que los operadores se desplazaron hacia el dólar estadounidense en medio de la persistente incertidumbre en Medio Oriente y el alza de los precios del petróleo. Al mismo tiempo, los precios de metales preciosos clave, incluido el oro, retrocedieron mientras los inversores evaluaban el aumento de los riesgos inflacionarios antes de las decisiones de los principales bancos centrales.
La atención del mercado está firmemente puesta en la Reserva Federal de Estados Unidos, que se espera ampliamente que mantenga sin cambios las tasas de interés, mientras los inversores buscan orientación sobre la trayectoria futura de la política monetaria. En Sudáfrica, el gobernador del Reserve Bank, Lesetja Kganyago, reiteró recientemente que el banco responderá a cualquier presión inflacionaria sostenida derivada del conflicto en Medio Oriente, subrayando su firme compromiso con el objetivo de inflación del 3%.
Si bien la inflación de marzo se mantuvo cerca del objetivo, el aumento de los precios de los combustibles y de la electricidad se considera un importante factor de riesgo al alza en los próximos meses. Los economistas están divididos respecto a las perspectivas de política: algunos esperan que la tasa de referencia se mantenga en 6,75% hasta fin de año, mientras que otros prevén un aumento de 25 puntos básicos en mayo.