Los inventarios semanales de crudo en Estados Unidos, medidos por el American Petroleum Institute (API), registraron una caída de 1,790 millones de barriles, de acuerdo con los datos actualizados al 28 de abril de 2026. La cifra muestra una moderación frente al descenso previo de 4,400 millones de barriles.
El menor ritmo de reducción en las existencias sugiere que las presiones sobre la oferta podrían estar aliviándose en comparación con semanas anteriores, lo que suele ser observado de cerca por los participantes del mercado energético. Aunque el indicador sigue en terreno negativo —lo que implica una reducción de inventarios— la magnitud más acotada del ajuste podría influir en las expectativas sobre el equilibrio entre oferta y demanda de crudo en Estados Unidos.