El Banco de México redujo en mayo de 2026 su tasa de referencia hasta el 6,50 %, desde el 6,75 % fijado en la decisión anterior de marzo de 2026. Con este movimiento, la autoridad monetaria mexicana profundiza el ciclo de relajación iniciado previamente, en un contexto de seguimiento cercano a la inflación y a la evolución de la actividad económica.
La decisión de mayo sitúa la tasa de interés en su nivel más bajo del año y será clave para la evaluación de las condiciones financieras locales en los próximos meses, tanto para el crédito a empresas como para los hogares. El dato oficial fue actualizado el 7 de mayo de 2026 y marca una nueva etapa en la trayectoria de la política monetaria del país, tras un prolongado periodo de tipos más altos.
Los mercados estarán ahora atentos a las próximas comunicaciones del banco central para calibrar el ritmo y la posible extensión de futuros recortes, en función de cómo se comporten la inflación, el tipo de cambio y el crecimiento económico en el segundo semestre del año.