La inflación subyacente de Australia, medida por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de media ponderada, se mantuvo en 3,5% interanual en el segundo trimestre de 2026, el mismo nivel registrado en el primer trimestre del año. Según los datos actualizados al 27 de mayo de 2026, la variación anual no mostró cambios, lo que indica una persistencia de las presiones inflacionarias en el núcleo de precios de la economía australiana.
El indicador compara la evolución de los precios del segundo trimestre de 2026 frente al mismo periodo de 2025, mientras que la cifra previa correspondía a la variación del primer trimestre frente al primer trimestre del año anterior. El hecho de que la tasa interanual de la media ponderada del IPC permanezca estable sugiere que, al menos en este componente subyacente, no se observan señales claras de desaceleración ni de nueva aceleración inflacionaria en el corto plazo.