Los futuros de la renta variable estadounidense alcanzaron nuevos máximos históricos el lunes, impulsados por la fortaleza sostenida del sector tecnológico, que volvió a compensar las preocupaciones sobre los vientos en contra macroeconómicos derivados del fuerte repunte de los precios de la energía. Los futuros sobre el S&P 500, el Nasdaq 100 y el Dow Jones Industrial Average subían alrededor de un 0,5% cada uno, apuntando a nuevos máximos históricos.
Nvidia avanzó más de un 2% en las operaciones previas a la apertura tras presentar su nuevo RTX Spark Superchip, que marca su entrada en el mercado de PC y la sitúa en competencia directa con AMD e Intel, cuyas acciones cayeron alrededor de un 5% cada una. Las mejoras de eficiencia que promete el último chip de Nvidia impulsaron el sentimiento en todo el segmento de software y de hyperscalers, llevando a Microsoft y Oracle a subir alrededor de un 4% cada una.
En contraste, el mercado en general se mostró más moderado, ya que los precios del petróleo repuntaron en medio de la persistente incertidumbre sobre el estado de un posible acuerdo entre Irán y Estados Unidos. Las acciones de Berkshire Hathaway apenas variaron después de que la compañía anunciara la adquisición por 6.800 millones de dólares de la constructora de viviendas Taylor Morrison, su primer gran movimiento desde la salida de Warren Buffett.