El Índice de Sentimiento del Consumidor de la Universidad de Michigan subió a 48.9 a comienzos de junio de 2026, desde el mínimo histórico de 44.8 registrado en mayo, superando las expectativas del mercado de 46. Este modesto repunte refleja en gran medida cierto alivio por las caídas en los precios de la gasolina a comienzos de mes, con una mejora del sentimiento entre todos los grupos de edad, nivel educativo y afiliación política. El aumento fue especialmente marcado entre los consumidores de menores ingresos, para quienes la gasolina representa una mayor proporción del gasto del hogar.
Las evaluaciones tanto de las finanzas personales como de las condiciones generales de negocio mejoraron en junio. No obstante, pese a estas primeras mejoras, el sentimiento económico general sigue siendo débil: se sitúa un 13% por debajo de su nivel de enero de 2026 y un 19% por debajo del de hace un año, mientras los hogares continúan lidiando con presiones financieras cotidianas.
La inflación sigue siendo una preocupación central. Las expectativas de inflación a un año se moderaron ligeramente hasta 4.6%, frente al 4.8% de mayo, mientras que las expectativas a largo plazo descendieron del 3.9% al 3.4%. Incluso con estos descensos, los consumidores siguen preocupados de que la inflación se mantenga persistentemente alta, especialmente en el corto plazo.