El Credit Union Consumer Sentiment Index de Irlanda subió en junio de 2026 hasta un máximo de cuatro meses de 62,2, desde 59,4 en mayo, encadenando así el segundo mes consecutivo de recuperación, a medida que disminuyeron las preocupaciones sobre las finanzas de los hogares, la economía en general y las condiciones futuras. Aunque el índice ha ganado nueve puntos en los últimos dos meses, sigue por debajo de la lectura de febrero (65,2) y muy por debajo de su promedio de largo plazo de 83,2. Esta diferencia pone de manifiesto la incertidumbre persistente, especialmente en torno a la estabilidad de la paz en Oriente Medio y a los elevados costes minoristas de los combustibles.
Cuatro de los cinco componentes de la encuesta mejoraron en junio. Sin embargo, la confianza en el mercado laboral se deterioró, lo que refleja la inquietud provocada por los recortes de empleo anunciados por Meta y el creciente temor al impacto de la inteligencia artificial sobre el empleo. Aunque la caída de los precios internacionales del petróleo y el mantenimiento de las ayudas públicas a la energía han moderado las preocupaciones inflacionistas, los hogares siguen mostrando una visión generalmente negativa de su propia situación financiera. Esto sugiere que, a pesar de la reciente mejora en la confianza, los consumidores continúan actuando con cautela.