El Industry Index de Australia subió ligeramente 0,5 puntos hasta -30,0 en junio de 2026, ofreciendo solo un alivio moderado, ya que la caída en los precios del combustible redujo ligeramente las presiones vinculadas a la energía. En general, las condiciones se mantuvieron débiles en un contexto de costos elevados e incertidumbre persistente.
Los nuevos pedidos cayeron 5,1 puntos hasta -41,0, uno de los niveles más bajos desde la pandemia, lo que pone de manifiesto carteras de pedidos reducidas, decisiones de compra aplazadas y un nivel moderado de consultas. Los volúmenes de insumos aumentaron 3,3 puntos, pero se mantuvieron en líneas generales estables en relación con la tendencia, mientras que la actividad y las ventas se debilitaron otros 8,7 puntos hasta -42,4.
El empleo siguió en contracción en -15,5, ya que las empresas continuaron lidiando con la escasez de mano de obra calificada, el aumento de los costos salariales y dificultades para contratar. Las presiones de costos se intensificaron: los precios de los insumos saltaron 15,8 puntos hasta 80,5, mientras que los precios de venta solo aumentaron 1,0 punto hasta 19,2, ampliando el diferencial de márgenes hasta un récord de 61,3 puntos.
La utilización de la capacidad se redujo al 72,8%, lastrada por los elevados costos de la energía y de los insumos, las interrupciones en el transporte, la escasez de mano de obra y las restricciones regulatorias. De cara al futuro, se espera que la debilidad de la inversión, la carga impositiva y la incertidumbre persistente sigan ejerciendo presión sobre la utilización de la capacidad.