Los futuros del cobre cayeron por debajo de los 6,20 USD por libra el viernes, alcanzando un mínimo de una semana, debido a que el aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán desencadenó una amplia ola de ventas en los mercados de metales. Estados Unidos llevó a cabo múltiples ataques contra Irán esta semana, y Teherán respondió atacando bases estadounidenses en países vecinos. El mayor riesgo geopolítico impulsó al alza los precios del petróleo y reforzó las preocupaciones sobre la inflación.
En este contexto, los inversionistas están cada vez más preocupados de que los bancos centrales puedan mantener las tasas de interés elevadas durante más tiempo de lo previsto anteriormente, o incluso subirlas aún más para contener las presiones sobre los precios.
No obstante, los precios del cobre encontraron cierto apoyo en el aumento de los riesgos de oferta. Una poderosa tormenta en Chile, el mayor productor de cobre del mundo, provocó extensos cortes de energía y daños significativos en la infraestructura. Sumando presión a la oferta, Antofagasta informó que su producción de cobre en el primer semestre cayó un 9,5 % hasta 285.000 toneladas, en gran medida debido a una menor producción en dos minas clave. BHP también advirtió que su producción de cobre en Chile probablemente disminuirá el próximo año, mientras que la IEA destacó el endurecimiento de la oferta de ácido sulfúrico, un insumo fundamental para ciertas operaciones de extracción y procesamiento de cobre.