El DAX 40 retrocedió un 0,5% hasta alrededor de 24.800 puntos el viernes, ampliando su racha de pérdidas a una tercera sesión consecutiva en medio de una fuerte ola de ventas en valores tecnológicos y una creciente preocupación por el aumento de las tensiones en Oriente Medio. Los precios del petróleo se mantuvieron elevados, ya que Estados Unidos e Irán intensificaron los ataques en el Golfo, interrumpiendo los flujos de crudo a través del estrecho de Ormuz y reforzando las preocupaciones inflacionarias.
Los inversores esperan en gran medida que el BCE mantenga sin cambios los tipos de interés la próxima semana, con una posible rebaja prevista para septiembre. Entre los valores individuales, el fabricante de chips Infineon Technologies cayó un 5%, mientras que los valores relacionados con infraestructura de IA Siemens Energy y Hochtief perdieron un 2,6% y un 2,5%, respectivamente. Deutsche Bank y Commerzbank también se vieron presionados, con descensos del 1,5% y del 1,4%.
En el lado positivo, Deutsche Telekom subió un 2,5%, E.ON avanzó un 1,7% y SAP ganó un 1,6%. En el conjunto de la semana, el DAX 40 se encaminaba a registrar una caída superior al 1%.