El FTSE 100 de Londres subió ligeramente para cerrar en 10.600 puntos el viernes, superando a sus principales pares europeos en parte gracias a su exposición relativamente limitada al sector tecnológico. La fortaleza de los valores defensivos y de las acciones energéticas ayudó a contrarrestar los descensos en los títulos de bienes personales, minería y financieros.
Entre las utilities, National Grid avanzó un 3,3%, Severn Trent un 3%, United Utilities un 2,4% y SSE un 2,4%. Los grupos tabaqueros también repuntaron, con BAT subiendo un 2,7% e Imperial Brands un 2,3%. Las grandes compañías energéticas se movieron al alza en paralelo al aumento de los precios del petróleo, con Shell ganando un 2% y BP sumando un 0,7%.
En el lado negativo, Burberry se desplomó un 6,4% hasta el último puesto del índice después de que sus resultados del segundo trimestre quedaran ligeramente por debajo de las previsiones, y la compañía advirtió de que el conflicto en Oriente Medio podría lastrar la demanda futura.
En el ámbito político, Andy Burnham fue confirmado como líder laborista y está previsto que se convierta en primer ministro el 20 de julio. Los inversores siguen de cerca la composición de su gabinete, incluida la ampliamente esperada designación de la actual ministra del Interior, Shabana Mahmood, como ministra de Hacienda. En el conjunto de la semana, el FTSE 100 avanzó en torno a un 1%.