La tasa anual de inflación de Jordania se moderó ligeramente hasta el 2,79% en junio de 2026, desde el 2,83% registrado en mayo. Pese a este modesto descenso, la inflación se mantuvo cerca de su nivel más alto desde abril de 2023, alcanzado en mayo, en gran medida debido al encarecimiento de los combustibles. El gobierno aumentó los precios de los combustibles en un 11% en abril —el primer incremento desde el inicio del conflicto en Oriente Medio— y aplicó un ajuste parcial en mayo.
El transporte siguió siendo el principal motor de la inflación, aportando 1,27 puntos porcentuales, ya que los precios de esta categoría subieron un 7,93%, frente al 7,69% de mayo, lo que pone de relieve el impacto del combustible más caro. Los alquileres fueron el segundo factor de mayor peso, sumando 0,76 puntos porcentuales, con un aumento de los precios de la vivienda del 3,96%, comparado con el 3,33% de mayo.
En cambio, la inflación se moderó en varias categorías: alimentos y bebidas no alcohólicas (0,37% frente al 1,15% previo) y comunicaciones (0,28% frente al 2,39%). Los precios de la ropa cayeron a un ritmo más rápido, con un descenso del 0,48% tras la caída del 0,25% registrada en mayo. En términos mensuales, el índice de precios al consumidor (IPC) subió un 0,14% en junio, desacelerándose frente al incremento del 0,55% observado en mayo.