El NZX 50 cerró la sesión del lunes prácticamente sin cambios, en torno a los 13.693 puntos, haciendo una pausa tras las ganancias de la jornada anterior. La fortaleza en los sectores de productos básicos de consumo, servicios de comunicación e inmobiliario compensó en gran medida la debilidad en los valores de salud, financieros y tecnológicos.
El sentimiento del mercado fue cauto antes de la publicación el martes de los datos de inflación del segundo trimestre, con los operadores preocupados por los elevados precios del petróleo. Las inquietudes sobre la persistencia de unos costes de la energía elevados se vieron reforzadas por los recientes ataques de Estados Unidos a Irán, que han incrementado los riesgos inflacionarios y fortalecido las expectativas de nuevas subidas de los tipos de interés. En línea con esta visión, el economista jefe del RBNZ, Paul Conway, ha advertido recientemente de que una inflación persistentemente alta podría requerir un endurecimiento adicional.
En el frente de datos, el superávit comercial de Nueva Zelanda se redujo bruscamente hasta 0,02 mil millones de NZD en junio, desde 0,2 mil millones de NZD un año antes, ya que el crecimiento de las exportaciones se quedó rezagado frente al aumento de las importaciones.
En el ámbito corporativo, A2 Milk subió un 2,4%, Auckland International Airport avanzó un 1,3% y AFT Pharmaceuticals se incrementó un 0,5%. En cambio, Ebos Group retrocedió un 0,8%, ANZ Group cayó un 0,7% y Fisher & Paykel cedió un 0,6%.