El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años subió ligeramente hasta el 4,57% el lunes, después de caer unos 7 puntos básicos la semana anterior, mientras los inversores seguían evaluando los acontecimientos en Oriente Medio y sus implicaciones para las perspectivas económicas y de política monetaria. Las tensiones entre Estados Unidos e Irán se intensificaron durante el fin de semana, lo que impulsó los precios del petróleo hasta máximos de seis semanas antes de que cedieran la mayor parte de esas ganancias, tras los comentarios del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán que sugerían que las conversaciones con Estados Unidos podrían reanudarse si se respetan los intereses nacionales de Irán.
Los datos del IPC y del IPP de la semana pasada fueron más débiles de lo esperado, pero la reciente subida de los precios del petróleo ha reavivado el temor de que la tendencia desinflacionaria pueda estancarse. Los mercados siguen descontando una subida de tipos de la Federal Reserve este año, con la probabilidad de un movimiento en septiembre manteniéndose por encima del 60%. Mientras tanto, los funcionarios de la Fed han entrado en el período de silencio previo a la reunión del FOMC de la próxima semana, en la que se espera ampliamente que las autoridades mantengan sin cambios la tasa de fondos federales.