El oro se mantuvo cerca de los 4.000 dólares la onza el martes, rondando su nivel más bajo en nueve meses, mientras la escalada de la confrontación entre US e Irán mantenía a los inversores centrados en el riesgo de una inflación impulsada por la energía y en la probabilidad de tipos de interés más altos. Los ataques de US contra Irán continuaron por décimo día consecutivo, y el presidente Donald Trump advirtió que Teherán sería considerado responsable de la muerte de tres miembros del servicio de US. Al mismo tiempo, militantes hutíes respaldados por Irán declararon un embargo marítimo sobre Arabia Saudita, lo que incrementó la preocupación por los envíos de energía a través del mar Rojo.
Paralelamente, Irán afirmó que mediadores habían presentado propuestas destinadas a aliviar las tensiones con US tras varios días de combates, en medio de informes que apuntan a una posible tregua de 10 días. Los rendimientos del Tesoro de US se dispararon a principios de esta semana, y los mercados ahora están valorando aproximadamente en un 55% la probabilidad de una subida de tipos por parte de la Reserva Federal en septiembre, frente a alrededor del 51% apenas un día antes.