La rupia indonesia prolongó su avance por segunda sesión consecutiva el miércoles, negociándose en torno a IDR 17,900 por dólar estadounidense a pesar de la fortaleza generalizada de la divisa norteamericana, mientras los inversionistas aguardaban la decisión de política monetaria de Bank Indonesia. Se da ampliamente por hecho que el banco central elevará su tasa de referencia en 25 puntos básicos, hasta 6.0%, tras un endurecimiento acumulado de 100 puntos básicos en mayo y junio destinado a respaldar la moneda.
Paralelamente, el ministro de Finanzas Purbaya Yudhi destacó la resiliencia fiscal de Indonesia, señalando una perspectiva soberana estable y un déficit fiscal manejable. Las autoridades también han intensificado las medidas de control de la inflación después de que la lectura de junio se situara en el límite superior del rango objetivo de 1.5%–3.5% de Bank Indonesia, incluyendo esfuerzos para estabilizar los precios de los alimentos.
No obstante, las ganancias de la rupia se vieron limitadas por la preocupación de que el encarecimiento del crudo pueda tensionar el presupuesto de esta economía netamente importadora de petróleo. El sentimiento de los inversionistas se mantuvo frágil, como lo refleja la caída de Indonesia al último lugar del grupo ASEAN-6 en el World Competitiveness Ranking de 2026 y las importantes salidas de capital extranjero registradas a comienzos de año.