Los futuros del cobre se negociaban por encima de 6,45 $/libra el miércoles, ampliando las ganancias tras un salto de más del 3% en la sesión anterior, ya que el endurecimiento de la oferta en China, el principal consumidor, apuntaló los precios. La prima del cobre importado en China subió a 100 $ por tonelada, su nivel más alto desde mayo del año pasado, después de que la ofensiva de Pekín contra el fraude del IVA redujera la disponibilidad de chatarra e impulsara la demanda de importaciones de cobre refinado.
A la presión adicional sobre la oferta se suma que los inventarios de cobre en toda China han seguido cayendo, mientras que una serie de paradas temporales por mantenimiento en las fundiciones restringió aún más la producción. Al mismo tiempo, las existencias en los almacenes de la LME descendieron a su nivel más bajo desde marzo, ya que los operadores redujeron inventarios para enviarlos al mercado chino.
En contraste, los inventarios de cobre supervisados por Comex en Estados Unidos aumentaron hasta un máximo histórico, ya que los envíos se redirigen cada vez más hacia ese mercado ante la expectativa de posibles aranceles a las importaciones estadounidenses.