La tasa anual de inflación del Reino Unido se moderó al 2,6% en junio de 2026, frente al 2,8% registrado en mayo y por debajo de las expectativas del mercado, que apuntaban a un 2,7%. Se trata de la tasa más baja desde marzo de 2025.
La desaceleración se debió en gran medida a una inflación más débil en el transporte, que se redujo al 5,7% desde el 6,8% de mayo. La principal contribución a la baja vino de los combustibles para motores, especialmente el diésel. El precio medio del diésel cayó en 10,7 peniques por litro entre mayo y junio, hasta 176,4 peniques por litro, mientras que el precio de la gasolina se redujo en 2,1 peniques, hasta 155,3 peniques por litro.
La inflación de los alimentos también se enfrió, bajando al 1,7% en junio desde el 2,2% de mayo, su nivel más bajo desde agosto de 2024. El mayor impacto a la baja procedió del azúcar, las mermeladas, los siropes, el chocolate y la confitería.
La inflación siguió moderándose en otras categorías, entre ellas alcohol y tabaco (2,1% frente a 2,4%). Los precios bajaron en ropa y calzado (-0,5% frente a 0,2%) y en mobiliario y artículos para el hogar (-0,2% frente a -0,1%).
En términos mensuales, los precios al consumidor aumentaron un 0,1% en junio, en línea con las previsiones, tras un incremento del 0,2% en mayo.