El Banco Central de la República de Turquía mantuvo sin cambios su tasa de referencia para préstamos a un día en el 37% en su reunión de julio de 2026, lo que supone la cuarta pausa consecutiva y se encuentra en línea con las expectativas del mercado. El Banco informó de una ligera moderación en la tendencia subyacente de la inflación en junio, pero señaló que los indicadores líderes apuntan a un nuevo repunte en julio, manteniendo elevadas las presiones inflacionarias. Este repunte en la dinámica de los precios refleja lo ocurrido en varias economías asiáticas, ya que los precios de la energía a nivel global han vuelto a acercarse a máximos previos en medio de la intensificación de la guerra en Oriente Medio.
Al mismo tiempo, los datos seguidos por el CBRT indican una desaceleración de la demanda interna. El Banco reiteró que su postura de política monetaria seguirá siendo restrictiva hasta que la estabilidad de precios esté firmemente garantizada, lo que indica que no hay intención de relajar la política en respuesta a las preocupaciones sobre el crecimiento. También subrayó su compromiso de salvaguardar la estabilidad de la lira, que estuvo bajo presión en mayo tras la destitución del líder de la oposición Özel por parte de los tribunales turcos.