Los precios del azúcar se han estado negociando por debajo de 15 centavos por libra, manteniéndose más de un 10% por debajo de los niveles de hace un año, ya que las expectativas de una amplia oferta global siguen superando los riesgos de producción que están surgiendo. El principal factor bajista es India, donde la mejora de las lluvias del monzón ha mejorado las perspectivas de una cosecha de azúcar más grande, mientras que los límites gubernamentales a las existencias tienen como objetivo garantizar una disponibilidad interna suficiente.
La debilidad de los precios del crudo ha ejercido una presión adicional, ya que los menores precios del etanol incentivan a los ingenios —especialmente en Brasil— a destinar más caña de azúcar a la producción de azúcar en lugar de etanol, aumentando así la oferta exportable. No obstante, la caída se ha visto parcialmente amortiguada por las proyecciones de un déficit mundial de azúcar en 2026/27, impulsado por la esperada menor producción en Brasil y Tailandia y el posible impacto de un El Niño en fortalecimiento sobre las principales regiones productoras. Al mismo tiempo, el USDA ha revisado a la baja las existencias de azúcar de Estados Unidos tras la corrección de datos y ahora prevé una oferta interna más ajustada.