La Reserva Federal mantuvo la tasa de fondos federales sin cambios, en el rango de 3.50%–3.75%, en su reunión de julio de 2026, marcando la quinta pausa consecutiva y en línea con las expectativas de consenso, a pesar de que los mercados habían incorporado aproximadamente una probabilidad de uno entre tres de un aumento de tasas. Tres miembros del FOMC disintieron a favor de un incremento de 25 puntos básicos, lo que indica que una subida de tipos en la reunión de septiembre sigue siendo una posibilidad clara.
La Fed señaló que la actividad económica continúa expandiéndose a un ritmo sólido, a pesar de una mayor incertidumbre vinculada en parte al conflicto en Oriente Medio. El crecimiento de la productividad y la inversión de capital se describen como sólidos. La creación de empleo se corresponde en términos generales con el crecimiento de la fuerza laboral, y la tasa de desempleo ha mostrado pocos cambios.
La inflación sigue situándose por encima del objetivo del 2% de la Fed, reflejando en parte una serie de shocks de oferta que han impulsado al alza los precios en sectores específicos, incluida la energía. En cuanto a su política de balance, el banco central reiteró que “continúa con su política de mantener reservas amplias en el sistema bancario”.