El petróleo crudo se negoció por encima de los 84 dólares por barril el jueves, ampliando las ganancias tras un repunte de más del 6% en la sesión anterior, respaldado por el aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, que incrementó el riesgo de nuevas interrupciones en el suministro energético mundial. El presidente Donald Trump prometió una respuesta contundente tras un ataque contra las fuerzas estadounidenses en Jordania. Al mismo tiempo, ambas partes tuvieron dificultades para alcanzar un posible acuerdo, ya que Teherán insistió en mantener el control sobre el Estrecho de Ormuz.
El conflicto también se ha extendido más allá de Ormuz hacia el Mar Rojo, donde los rebeldes hutíes en Yemen, respaldados por Irán, han amenazado con bloquear Arabia Saudita. Esto llevó a Riad a unirse a las fuerzas estadounidenses en ataques contra objetivos en Irak vinculados a militantes apoyados por Teherán. En Estados Unidos, las existencias comerciales de crudo registraron su mayor caída desde mediados de junio, reforzando las señales de un endurecimiento del mercado físico de petróleo. La Reserva Estratégica de Petróleo del país también descendió por decimoctava semana consecutiva, situándose en su nivel más bajo desde 1983.