Las acciones australianas retrocedieron 20 puntos, o un 0,2%, hasta 9.019 en las operaciones del jueves por la mañana, poniendo fin a una racha de tres sesiones al alza, ya que los inversores recogieron beneficios después de que el mercado tocara su nivel más alto desde comienzos de marzo. El sentimiento también se tornó más cauto ante la publicación de datos clave locales, como las aprobaciones de construcción de junio y las cifras de precios de exportación e importación del segundo trimestre que se publicarán más tarde hoy, así como los datos de crédito al sector privado de junio previstos para el viernes.
Las pérdidas se vieron parcialmente limitadas por la mayor firmeza de los futuros de la renta variable estadounidense, lo que ayudó a compensar el sesgo negativo de Wall Street, donde las acciones cayeron durante la noche después de que la Reserva Federal mantuviera sin cambios los tipos de interés, con tres responsables de política monetaria disintiendo a favor de una subida. En el plano local, la moderación de la inflación general de junio alivió la presión sobre el Reserve Bank of Australia tras tres incrementos de tipos a comienzos de este año.
Los descensos fueron generalizados y estuvieron liderados por las compañías de servicios públicos, tecnología, consumo y logística. El gigante minero BHP Group cedió un 1%, mientras que otros rezagados destacados fueron Nextdc (-3,0%), Lynas Rare Earths (-3,0%) y BlueScope Steel (-1,7%). En contraste, los cuatro grandes bancos avanzaron entre un 0,4% y un 1,2%.