El índice del dólar subió ligeramente hasta 99,7 el lunes, después de una caída del 0,4% la semana pasada que llevó al billete verde a un mínimo de dos meses. Los inversores centran ahora su atención en la publicación del IPC de esta semana para obtener nuevas señales sobre la dinámica de la inflación, tras el informe de empleo del viernes, más débil de lo esperado, que redujo las expectativas de una subida de tipos de la Fed en septiembre. La probabilidad de que se produzca ese movimiento se estima ahora en alrededor del 46%, frente a aproximadamente el 64% de hace una semana, mientras que las probabilidades de que la Fed mantenga los tipos sin cambios se sitúan en torno al 54%.
Al mismo tiempo, los mercados siguieron de cerca los acontecimientos en Oriente Medio y las negociaciones en curso para reabrir el estrecho de Ormuz, aunque se considera poco probable un acuerdo a corto plazo entre US e Irán. El dólar se mostró en general más fuerte frente al yen, ya que la divisa japonesa cedió parte de las ganancias anteriores impulsadas por la intervención, aunque aún cotizaba muy por encima del mínimo de varias décadas registrado a finales del mes pasado.