El National Bank of Romania mantuvo sin cambios su tasa de interés de referencia en el 6,5% en agosto de 2026, en línea con las expectativas del mercado. La inflación anual se moderó hasta el 10,42% en junio, en consonancia con la previsión del banco central. La desaceleración estuvo impulsada principalmente por una fuerte caída en los precios de los LFO y los combustibles, parcialmente compensada por el aumento de las tarifas del gas natural y la electricidad.
En el frente de la actividad, el PIB se contrajo un 1,2% en el primer trimestre, tras una modesta expansión del 0,2% en el trimestre anterior, lo que refleja un menor consumo de los hogares y una contribución negativa de las variaciones de existencias. El NBR prevé una leve recuperación de la actividad en el segundo y el tercer trimestre, en un contexto de dinámica dispar entre los componentes de la demanda interna y los distintos sectores económicos.
De cara al futuro, se espera que la inflación disminuya de forma notable tras la eliminación del tope al precio de la electricidad y las subidas del IVA y de los impuestos especiales. Tras cierta volatilidad en el cuarto trimestre de 2026, se proyecta que la inflación retome una trayectoria gradual a la baja y regrese al rango objetivo hacia finales de 2027.