El Reserve Bank of New Zealand aumentó su tipo de interés oficial en 25 puntos básicos, hasta el 2,75%, lo que supone el segundo incremento consecutivo tras la medida de julio y está en línea con las expectativas del mercado. La decisión refleja la intención del Banco de retirar gradualmente el estímulo monetario con el fin de devolver la inflación al punto medio del 2% de su rango objetivo, al tiempo que sigue respaldando el crecimiento económico y el empleo.
La inflación anual subió al 4,1% en el segundo trimestre de 2026, impulsada en gran medida por el encarecimiento de los combustibles vinculado al conflicto en Oriente Medio. Sin embargo, la inflación subyacente, el crecimiento de los salarios y las expectativas de inflación siguen siendo coherentes con una trayectoria en la que la inflación volvería al rango objetivo del 1–3% hacia mediados de 2027.
Tras un crecimiento moderado en el segundo trimestre, la economía parece haber reanudado su recuperación, sustentada por una demanda externa resistente, unos precios de exportación firmes y un aumento de la inversión en industrias orientadas a la exportación. No obstante, el débil crecimiento de los ingresos, la mayor inseguridad laboral y la estancación de los precios de la vivienda siguen lastrando el gasto de los hogares y la inversión residencial. El Comité prevé que la recuperación se fortalezca y se generalice con el tiempo, pero se mantiene alerta ante el riesgo de que las presiones inflacionistas puedan resultar más persistentes.