Los futuros de gasolina en Estados Unidos retrocedieron a 3,12 dólares por galón, poniendo fin a una racha alcista de cinco sesiones, tras la reunión del martes entre el presidente Trump, el secretario de Energía Wright y las refinerías estadounidenses. Las conversaciones se centraron en los mandatos de mezcla de combustibles, que, según las refinerías, están elevando los costos de los combustibles a medida que los precios del maíz y la soja se acercan a máximos de casi tres años en medio de condiciones meteorológicas adversas. Trump también presionó a las refinerías para que amplíen su capacidad mediante la construcción de nuevas plantas.
Al mismo tiempo, la posible llegada de un mayor volumen de crudo venezolano ofrece un alivio limitado, ya que las refinerías estadounidenses ya operan cerca de su máxima capacidad, y varios operadores han pospuesto labores de mantenimiento para sostener niveles elevados de producción. Los envíos de crudo a través del Estrecho de Ormuz también han continuado a pesar del aumento de las tensiones geopolíticas.
Aun así, los márgenes de refinación de gasolina (gasoline crack spreads) se mantienen cerca de máximos de varios años, respaldados por una sólida demanda de cara al feriado del Día del Trabajo (Labor Day), cuando la actividad de conducción suele aumentar con fuerza. Mientras tanto, los ataques ucranianos contra instalaciones de refinación rusas han llevado las tasas de procesamiento de las refinerías rusas a mínimos de varios años, lo que ha endurecido aún más la oferta global de productos y ha dado soporte a los precios.