Las acciones estadounidenses cerraron mixtas el miércoles, mientras los inversionistas evaluaban la resiliencia de la actividad económica frente a unas condiciones financieras cada vez más restrictivas. El S&P 500 terminó prácticamente sin cambios, reflejando una ganancia del 0,4% en el Dow Jones Industrial Average compensada por una caída del 0,5% en el Nasdaq 100.
Las tensiones geopolíticas se mantuvieron elevadas después de que Estados Unidos e Irán intercambiaran ataques, mientras que los reportes de agresiones a petroleros cerca del Estrecho de Ormuz subrayaron los riesgos para el suministro energético global. El posible impacto inflacionario del conflicto, junto con las expectativas de nuevas subidas de tasas por parte de la Reserva Federal, se vio agravado por un aumento de los déficits fiscales y un repunte en la emisión de bonos corporativos, lo que impulsó al alza los rendimientos soberanos a lo largo de toda la curva.
Los valores tecnológicos continuaron bajo presión vendedora, con Marvell, Palantir y Seagate cediendo cada uno más de un 2%. Palo Alto Networks retrocedió un 7% a pesar de superar las previsiones de ganancias, recortando parte de sus sólidos avances de principios de año. En contraste, Dell se disparó un 10% tras superar las expectativas de resultados y elevar su proyección de ingresos. Nvidia avanzó un 1% en medio de reportes de que se encuentra en conversaciones avanzadas para adquirir la startup de IA Hugging Face en una operación valorada en alrededor de 14.000 millones de dólares.