El euro cayó ligeramente por debajo de 1,15 dólares, situándose cerca de su nivel más débil desde finales de julio, y retrocedió cerca de un 1% frente al dólar estadounidense, ya que los operadores redujeron sus expectativas de nuevas subidas de tipos de interés por parte del ECB. Este repliegue en las apuestas sobre tipos se produjo incluso cuando la Federal Reserve adoptó una postura más agresiva, subiendo los tipos esta semana y señalando margen para un mayor endurecimiento, tras un movimiento similar del ECB la semana pasada.
Varios analistas sostuvieron que los mercados habían sobreestimado la probabilidad de nuevas subidas de tipos por parte del ECB, señalando que el aumento de los precios de la energía podría frenar el crecimiento económico y, a su vez, reducir las presiones inflacionarias. Los mercados monetarios sitúan ahora la tasa de depósito del ECB en algo menos del 2,9% para diciembre, lo que implica aproximadamente un 50% de probabilidad de una segunda subida de tipos este año. Para noviembre de 2027, se prevé que los tipos se sitúen en el 3,39%.
En otros mercados, el Bank of England mantuvo sin cambios los tipos de interés el jueves, pero advirtió de que un conflicto prolongado en Oriente Medio podría exigir una política más restrictiva. Mientras tanto, el Bank of Japan elevó los tipos hasta su nivel más alto en 31 años y señaló que es probable que se produzcan nuevos endurecimientos.